mié. Sep 18th, 2019

Análisis de juegos incompletos. ¿A quién queremos engañar?

Anthem es el último ejemplo de esa tendencia de lanzar juegos incompletos. ¿Qué papel tiene la prensa a la hora de valorarlos?

Juegos incompletos

Desde hace un buen número de años, el mundo de los videojuegos ha experimentado un cambio que, personalmente, no me acaba de convencer, tanto a nivel de estudios como de prensa. El lanzamiento de juegos incompletos se ha convertido en el día a día de las desarrolladoras, de ahí que los parches Day 1 o las actualizaciones continuas hacen que el producto original poco o nada tenga que ver con el que podemos disfrutar meses después.

Que este modelo se haya establecido en el mercado tiene como principales culpables a las propias compañías, pero también los consumidores tenemos nuestra cuota de responsabilidad. Vayamos por partes.

¿Quién quiere juegos incompletos?

En primer lugar, quiero dejar claro que esta crítica va enfocada hacia las grandes desarrolladoras, aquellas que cuentan con un presupuesto suficiente como para no vendernos un juego roto. Es obvio que esta tónica también es visible en videojuegos lanzados por estudios independientes, pero su potencial es mucho menor, de ahí que se puedan perdonar las deficiencias mostradas en el momento de su puesta de largo. Dicho esto, me resulta complicado comprender cómo empresas que tienen todo lo necesario para ofrecer un producto de máxima calidad desde el primer día nos obsequian con obras que bien podrían catalogarse como betas. Sin ir más lejos, se me viene a la cabeza el recién estrenado Anthem, un título que ha generado ríos de tinta y que, tal y como han manifestado miles de jugadores, está muy lejos de ser ese bombazo que se anunció a bombo y platillo en el E3 2017 (si mal no recuerdo).

Otro ejemplo sería Tom Clancy’s: The Division, un videojuego que prometía horas y horas de vicio pateando Nueva York y que, en el momento de su lanzamiento, dejó a todos los usuarios con la impresión de estar disfrutando de una obra inacabada, sin olvidar los problemas detectados en su día con los servidores. Por suerte, la mayoría de estos videojuegos reciben actualizaciones periódicas que mejoran exponencialmente el producto inicial, y ahí también podemos poner como ejemplo a The Division, puesto que a día de hoy, cuenta con una comunidad fiel, una jugabilidad a prueba de balas e innumerables misiones con las que disfrutar en compañía de amigos u otros jugadores, lo que también conlleva la gran expectación de cara al lanzamiento de The Division 2.

Juegos incompletos

El papel de la prensa

Como he mencionado, los usuarios hemos pasado por el aro, y al igual que sucede con esa abominación denominada DLC’s, ya estamos habituados a adquirir juegos incompletos o rotos, llamadlo como queráis. Del jugador depende fiarse de tráilers, notas de prensa o cualquier información oficial previa al lanzamiento, pero no son pocos los que esperan a conocer la valoración de su web o revista de videojuegos favorita para decidirse por la compra o descartarla definitivamente.

Por mucho que nos vendan lo contrario, un análisis no deja de ser la opinión de un jugador que, dentro de sus conocimientos y afición por el género del título revisado, ofrece una visión lo más objetiva posible, un saco en el que me incluyo. Ahora bien, ¿qué validez tienen los análisis sobre juegos incompletos? Pues ya os lo digo yo: ninguna.

Por algún motivo que desconozco, el grueso de la prensa de videojuegos no se ha adaptado a este nuevo formato, y al igual que las desarrolladoras se esmeran en arreglar los desaguisados que a veces nos presentan, también sería de recibo realizar actualizaciones en los análisis para que los lectores sepan si ha llegado el momento de adquirir ese juego que tanto llevaban esperando.

Esta ha sido la premisa que me ha llevado a abrir esta web; además de publicar análisis sobre videojuegos que han pasado a la historia, sin importar el año de su lanzamiento, el objetivo es el de dar a conocer todo lo que ofrecen los títulos analizados una vez que están a pleno rendimiento, y en caso de hacer una revisión sobre un título con aspectos mejorables, ir actualizando las reviews para que toda la información esté al día, puesto que esa es la única forma de ofrecer una información veraz al lector.

Es obvio que los plazos «impuestos» por desarrolladoras y agencias de prensa influyen, pero yo me pregunto: ¿no será mejor hablar de un producto cuando está actualizado, mejorado y más apecetible para el consumidor? ¿Qué gana una empresa «obligando» a la prensa a publicar sus impresiones lo más rápido posible de su juego roto, incluso después del parche Day 1?

Son muchas preguntas que todavía esperan respuestas, y como parte de esa prensa de videojuegos que es este proyecto (con todo lo heredado de CheckPoint Games), queremos saber lo que pensáis acerca del asunto. ¿En qué debemos mejorar? ¿Hasta qué punto estamos ofreciendo información equivocada? ¿Qué soluciones proponéis?

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