Mar. Feb 25th, 2020

Análisis Eternity: The Last Unicorn. Qué malas son las prisas…

Los brasileños Void Studios nos ofrecen el RPG Eternity: The Last Unicorn, una historia que mezcla elfos, vikingos y unicornios. ¡Sí, unicornios!

Elfos y vikingos han dado pie a miles de obras, ya sean literarias, del celuloide o, en el caso que nos ocupa, en el mundo de los videojuegos. Fusionar esos dos universos es una idea tan arriesgada como atractiva, mucho más si entre medias mezclamos seres mitológicos tan adorables como los unicornios. Ese batido de mundos es el que nos presenta Void Studios con Eternity: The Last Unicorn, un RPG que consigue atrapar al jugador en sus minutos iniciales pero que poco a poco va haciendo aguas. ¿Los motivos? Os los explicamos a continuación.

Elfa estándar, vikingo estándar

La historia de Eternity: The Last Unicorn está protagonizada por dos personajes. En un principio tomaremos el control de Aurehen, una elfa que tiene como objetivo liberar de su maldición al último unicornio que queda vivo. Poco más tarde conoceremos a Bior, un vikingo que tratará de devolver la estabilidad al reino por todos los medios. Si bien es cierto que sus tramas conectan de manera decente, también lo es que no gozan de la personalidad necesaria como para encandilar al jugador, tanto por sus diseños como por sus acciones, y es que en todo momento estamos viendo a una elfa y un vikingo que no salen de los estándares de sus respectivas clases.

¿Seguro que es un RPG?

Como juego de rol en tercera persona, cualquier jugador habituado a este tipo de obras no tendrá problemas para adaptarse rápidamente a su jugabilidad. Es más, podríamos decir que cualquier usuario acostumbrado a jugar en tercera persona, sea del género que sean, estará en disposición de saltar al campo de batalla sin mayores complicaciones. A pesar de que el juego se cataloga como RPG, lo cierto es que por momentos tiene más tintes de hack n’ slash, y solo los elementos de creación de objetos, subida de nivel y cambio continuo de equipamiento hacen que sí se acierte con esa etiqueta de juego de rol.

A la hora de movernos por los escenarios encontramos uno de los principales problemas de Eternity: The Last Unicorn: la cámara fija. A día de hoy, el uso de este tipo de cámara está fuera de lugar, mucho más en un título en el que seremos atacados por la espalda en numerosas ocasiones sin tener margen de reacción, ya que no vemos ni escuchamos a los enemigos cuando se acercan.

El problema se agrava al comprobar que el hitbox de nuestros personajes está muy mal desarrollado. Un simple espadazo puede impactar en nuestro cuerpo una, dos, cinco o diez veces, las que le apetezca al juego, y en caso de ser un adversario potente, eso va a desembocar en nuestra muerte, lo que sumado a la ausencia de autoguardado puede llevarnos a cometer alguna locura. Por si esto fuera poco, ciertos enemigos llevan equipadas armas en la espalda u otras partes del cuerpo, y con solo acercarnos a ellas también sufriremos daño. Tremendo…

Llegados a este punto uno puede pensar que son los típicos fallos de desarrolladoras indies que no cuentan con el presupuesto suficiente como para revisar todo hasta el más minimísimo detalle, pero en el caso que nos ocupa parece una mezcla de desgana y prisa por lanzar el juego, dos conceptos que ya de por sí solos son malos, pero que mezclados son una combinación devastadora.

Por suerte, la acción de esquivar sí está bien desarrollada, de modo que apretar el botón B (en el caso de Xbox One, edición que hemos analizado) va a ser básico y fundamental para superar cada combate, no solo por el hecho de esquivar, sino que hacerlo en el momento exacto nos hará invulnerables por un corto lapso de tiempo.

Combates de tranqui

Ya que hablamos de combate, Aurehen y Bior cuentan con las mismas acciones: ataque rápido, ataque fuerte y ataque especial. La escasez de combinaciones a la hora de atacar hace que los combates sean monótonos, sin olvidar que se desarrollan a una velocidad demasiado lenta. Además, no es extraño ser rodeados por los enemigos pero ver cómo uno ataca mientras el resto se queda mirando, lo que facilita demasiado las cosas a la hora de superar cada escena de lucha.

En todo caso, no debemos olvidar el mencionado problema con los hitbox, por lo que estar esquivando a todas horas hará que los combates ganen un punto de estrategia. Queriéndolo o no, es algo que le da vidilla a unas peleas que, por regla general, son bastante sosas y no van a darnos demasiados dolores de cabeza si sabemos en qué momento eludir al enemigo.

Los entornos, lo mejor del juego

Como habréis podido comprobar, cada cosa buena de Eternity: The Last Unicorn trae consigo dos (o tres) malas, algo que también se traslada al apartado técnico. Los escenarios de este juego son muy llamativos, quizá lo más destacable de la obra de Void Studios, pero no ayuda lo más mínimo el hecho de que las animaciones de los personajes sean tan toscas y que la cantidad de movimientos sea tan escasa.

Además, es bastante común sufrir caídas de FPS que repercuten negativamente en la experiencia de juego, algo extraño en un título que se ve bonito pero que tampoco es una obra maestra gráfica.

Por suerte sí vamos a encontrar una interfaz y menús sencillos e intuitivos que nos van a ayudar en todo momento a saber el estado de los personajes, las habilidades que podemos utilizar y los objetos que llevamos equipados, así como a encontrar todo lo que necesitemos en fases de crafteo o de compra/venta de objetos.

Por último, mencionar que el apartado sonoro también es bastante mejorable, con unos efectos poco cuidados que no añaden intensidad a los combates y unos sonidos para las pisadas que parecen extraídos de El Informal y el genial Florentino Fernández. Ah, y no queremos acabar sin destacar que los subtítulos al castellano son mejorables y que a veces se cuelan líneas de texto en inglés, una muestra más de la desgana mostrada por sus creadores.

Conclusión

Eternity: The Last Unicorn podría haber sido uno de esos juegos indicados para que cualquier jugador pudiera iniciarse en el mundo de los RPG. La sencillez de sus combates, mecánicas de mejora de personaje sencillas y buena apariencia visual apoyan esa teoría, pero todo se echa a perder debido a la lentitud y fallos registrados en las escenas de lucha, en la nula personalidad de los personajes y las numerosas caídas de FPS.

Como hemos dicho a lo largo del análisis, parece que Void Studios tenía demasiada prisa en lanzar este videojuego, quien sabe si por decisión propia o por exigencias de distribuidores, pero lo cierto es que cuenta con una nómina de fallos demasiado evidentes como para pensar que ha sido tratado con el mimo necesario.

En definitiva, un juego que podría haber rozado el notable pero que, desgraciadamente, no alcanza el suficiente. ¡No al maltrato de unicornios!

Ficha técnica de Eternity: The Last Unicorn

  • Desarrollador: Void Studios
  • Editor: 1C Entertainment
  • Plataformas: Xbox One, PlayStation 4 y PC
  • Fecha de lanzamiento: 05/03/2019 (PC y PS4), 16/04/2019 (Xbox One)
  • Género: RPG
  • Modos: Un jugador
  • Idioma: Subtítulos en castellano
  • Web oficial

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