dom. Abr 21st, 2019

Análisis Overwatch

Blizzard nos ofrece Overwatch, uno de los juegos más esperados por la comunidad de jugadores y que entra de cabeza entre los mejores del año.

Han tenido que pasar 18 años para que Blizzard se anime con una nueva franquicia. Diablo, World of Warcraft, Starcraft y Warcraft ya cuentan con un nuevo compañero, y de calidad: Overwatch.

Esta nueva IP, nacida del abandonado proyecto de MMO conocido como Titan, cambia respecto a todo lo creado anteriormente; esta vez nos encontramos con un shooter en primera persona orientado a cumplir objetivos que nos mete de lleno en un nuevo mundo, el de los llamados Overwatch, héroes encargados de acabar con la crisis ómnica años atrás y que fueron cayendo en desgracia. Por esto, algunos se retiraron o pasaron a operar entre las sombras. Ahora que el terrorismo, la corrupción y la desigualdad están en auge, el mundo vuelve a necesitar héroes.

Con una serie de cortos y cómics hemos ido conociendo la historia de muchos personajes, y es que Blizzard hizo una campaña para dar a conocerlo simplemente espectacular. Ahora es el momento de saber qué nos ofrece con este análisis de Overwatch en su versión para PC que os traemos un servidor y mi compañero Rikimaru.

GRÁFICOS

Nos encontramos con unos gráficos con un aspecto visual rollo cartoon, muy colorido y llamativo, digno de las películas de Disney y en línea con otros juegos de Blizzard. El diseño de los personajes está cuidado a la perfección y presenta unos colores muy vistosos, lo que provoca que cada uno de ellos sea único. Desde Winston, un gorila con aspecto totalmente amable hasta que desata su ira con su ultimate, hasta McCree, un pistolero con poncho, revólver y un espectacular brazo cibernético, podemos ver un catálogo de personajes amplio, tanto en su diseño y sus muy buenas y diversas caracterizaciones como en las posibilidades y la gran variedad jugable que ofrecen.

Los escenarios no desentonan en absoluto, muy coloridos y con muchos detalles. Son también muy distintos entre sí, incluso en sus ambientaciones: el frío ruso de Industrias Volskaya; la japonesa Hanamura, con la arquitectura clásica del país nipón y sus cerezos típicos; el Egipto más clásico del Templo de Anubis; un estudio de cine de Hollywood, y el resto de mapas cuentan cada uno con sus propias peculiaridades que los diferencian completamente entre sí. Ningún escenario parece igual a los demás. Mención aparte merecen los guiños que nos podemos encontrar en ellos, especialmente en los lugares de respawn, hacia clásicos de las recreativas y de juegos de la propia Blizzard, y es que la compañía californiana sabe aprovechar al máximo todo el potencial que han conseguido desarrollar con el paso de los años.

JUGABILIDAD

Análisis Overwatch

Como hemos dicho, Overwatch es un shooter en primera persona orientado a objetivos y por equipos. La aparición de habilidades únicas para cada personaje hace que el jugador deba estudiar detenidamente las múltiples posibilidades disponibles, y así salir al campo de batalla con todo lo necesario para sembrar el caos. Conocer el mapa en el que vamos a jugar es fundamental para decantarnos por las clases Ataque, Defensa (y dentro de esta francotiradores, defensores puros o constructores), Tanque y Apoyo, cada una con sus particularidades y perfectamente compatibles con el resto de jugadores. Por regla general, cada personaje tiene dos habilidades normales más una habilidad definitiva (ultimate) con las que valerse, aparte por supuesto de su arma, la cual puede tener o no un disparo secundario. No obstante, esto no pasa con todos (algunos tienen menos habilidades, otros tienen pasivas, otros como D.Va pueden incluso tener más…).

Obviamente, es fundamental que el equipo tenga un cierto equilibrio en sus personajes que depende en gran medida del modo al que vayamos a jugar, por lo que es conveniente dominar al menos uno de cada clase para que nuestra participación siempre sea satisfactoria. Aun así, siempre podemos cambiar de personaje una vez que hayamos sido abatidos si vemos que es necesario aparecer con otro tipo de clase y aprovechar de la mejor forma posible sus cualidades. De hecho, por el estilo de juego existente en Overwatch, el jugador tendría que recurrir con cierta regularidad al cambio de personajes para buscar ventajas sobre la composición de héroes de su adversario, incluso entre personajes de la misma clase, para buscar la mejor manera de hacer counter al equipo enemigo. Esto y el trabajo en equipo son, probablemente, los dos aspectos más importantes para alzarse con la victoria en Overwatch.

En cuanto a los modos de juego, encontramos cuatro propuestas diferentes. En Control (mapas: «Torre Lijiang», «Ilios» y «Nepal») tenemos partidas 6vs6 en las que el objetivo es el de conquistar y mantener una zona hasta que nuestra puntuación llegue a 100%. Este es un modo al mejor de tres rondas, jugándose cada una de ellas en un escenario distinto (con un orden aleatorio, no se empieza siempre por el mismo) dentro del mismo mapa. Por otra parte, en Escolta (mapas: «Observatorio: Gibraltar», «Dorado» y «Ruta 66») alternamos en dos rondas diferenciadas la defensa y el ataque de un vehículo: los atacantes deben empujar una carga hasta el punto de destino antes de que se acabe el tiempo, aunque de camino tendrán que atravesar ciertos puntos de control que darán un bonus de tiempo; por su parte, los defensores tendrán que parar o retrasar a los atacantes para que no cumplan su objetivo y se queden sin tiempo.

En Ataque (mapas: «Templo de Anubis», «Hanamura» e «Industrias Volskaya») tenemos el objetivo de atacar y capturar por orden dos zonas que el equipo contrario tiene que defender. Lo ideal en este modo de juego es hacerlo de la forma más rápida posible, ya que el tiempo influye en nuestro camino hacia el triunfo, aunque capturar el primer punto nos da más tiempo. Por último tenemos un modo híbrido, Asalto/Escolta (mapas: «King’s Row», «Numbani» y «Hollywood»), en el que el primer objetivo es conquistar un área para después escoltar el vehículo que hay en ella. Conquistar este área y llegar a puntos de control nos dará también un bonus de tiempo.

Sea el modo que sea, llegar al final del tiempo (o al 99% en Control) no tiene por qué significar la victoria o la derrota. Si el equipo que va a perder está dentro de las zonas a capturar o empujando el carro, depende del modo al que se esté jugando, conseguirá un tiempo extra que comenzará a disiparse rápidamente en cuanto salgan del área objetivo o se separen del carro. En Overwatch nunca hay que dar por ganada o perdida una partida aunque queden pocos segundos; un push final en el tiempo extra puede cambiar por completo el final.

Doce mapas, veintiún personajes y cuatro modos de juego, una propuesta inicial nos enganchará a Overwatch.

Análisis Overwatch

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