Mié. Ago 12th, 2020

Análisis Razer Tartarus Chroma

Razer Tartarus Chroma es uno de esos periféricos que llama la atención por su forma y características, pero ¿es realmente útil? Descúbrelo en nuestra review.

¿Te van las rareras? ¿Los periféricos extravagantes? Pues venga, echa un vistazo a lo que te vamos a contar, porque el pad Razer Tartarus Chroma es uno de esos productos que no suelen estar sobre las mesas de la gran masa de jugadores pero que, a pesar de su apariencia, ofrece muy buenas sensaciones a la hora de disfrutar de ciertos videojuegos. Hemos de remarcar desde un principio que el uso principal que hemos dato al Tartarus Chroma ha ido dirigido a los shooters, aunque obviamente puede ser utilizado en muchos más géneros. Venga, empezamos el análisis, no sin antes agradecer a Razer la cesión de este periférico para su testeo.

UNBOXING

Qué os vamos a contar ya que no sepáis sobre los embalajes de Razer. Como es habitual en la marca, la caja del Tartarus Chroma nos muestra una imagen del periférico, así como algunas de las características principales en su frontal. Las caras laterales y trasera también han sido bien utilizadas, informando al usuario de un buen número de detalles técnicos.
Tras echar un vistazo al Tartarus Chroma a través de la ventana incluida en la caja pasamos a abrir el paquete. Dentro encontramos un soporte de plástico en el que viene insertado el pad, recubierto por otro protector de plástico que favorece la aparición de desperfectos en su transporte. La guía de usuario, las pegatinas de Razer y una tarjeta informativa son los otros accesorios que encontramos dentro, así que llega el momento de echar un vistazo más en profundidad y realizar la primera toma de contacto.
Razer Tartarus Chroma

CARACTERÍSTICAS

Como podéis ver, el Razer Tartarus Chroma cuenta con 15 teclas en su cara frontal con sistema anti-ghosting completo, todas ellas colocadas de forma que podamos adoptar una posición fácilmente reconocible con nuestra mano izquierda. De hecho, la tecla número 8 cuenta con un pequeño marcador para que sepamos en todo momento cuál es la tecla preparada para la dirección hacia abajo si en algún momento nos perdemos, algo que puede ser habitual en las primeras partidas.
Obviamente, necesitamos algo más que teclas para sacarle todo el jugo a nuestros juegos, y las vamos a encontrar en la cara derecha del teclado. Ahí encontramos una tecla ALT, una palanca que en la mayoría de los casos funcionará como el espacio de un teclado convencional y un stick de ocho direcciones.
En términos de ergonomía, nos hemos sentido muy cómodos en todo momento, salvando las primeras sesiones, aunque esa incomodidad venía más provocada por la falta de costumbre a la hora de manejar un periférico de este tipo. El reposamuñecas incorporado se agradece y mucho, e incluso podemos alargar o acortar su longitud para encontrar esa posición que nos haga disfrutar de largas sesiones de vicio sin que notemos cansancio alguno en nuestro brazo o muñeca.
Otro punto de interés reside en la sujeción del Tartarus Chroma, totalmente asegurada gracias a los numerosos puntos de agarre reforzados con goma que no han permitido movimientos inoportunos del periférico. Vamos, que hay que ser muy animal para que se te deslice el pad en la mesa.

CONEXIÓN AL PC

Ha llegado el momento de conectar el Razer Tartarus Chroma al PC. Como imaginaréis, la conexión se realiza a través de USB, y una vez conectado vemos cómo el sistema de iluminación Chroma hace acto de presencia con una iluminación LED que va cambiando lentamente de color gracias a la configuración por defecto Ciclo Spectrum.
A pesar de que el pad funciona correctamente sin instalar controladores, os recomendamos que utilicéis la aplicación Synapse 2.0 para sacarle todo el rendimiento. Con ella podemos acceder a una serie de personalizaciones predefinidas, aunque si lo preferimos también tenemos la opción de configurar cada tecla de forma individual o crear macros. Además, el stick también cuenta con dos métodos de personalización. Uno de ellos hace de cursor, mientras que el otro aprovecha cada una de las ocho direcciones como si de otro botón se tratara.
En cuando al sistema Chroma, este periférico contiene las configuraciones Ciclo Spectrum, Fijo y Respiración. Por supuesto, también podemos optar por dejar apagado el Tartarus Chroma, una opción que no tendría demasiado sentido al tratarse de un producto que presume de una gama de 16,8 millones de colores y que suele ser un reclamo para los compradores habituales de la marca norteamericana.
Razer Tartarus Chroma

CONCLUSIÓN

Razer Tartarus Chroma es un periférico que puede no resultar útil a primera vista, pero lo cierto es que estamos hablando de un producto que funciona a las mil maravillas y que, una vez adaptados a su funcionamiento, nos puede servir como sustituto del ratón y teclado en ciertos videojuegos. Además, el precio de 99,99€ nos parece bastante competitivo atendiendo a sus prestaciones, así que si te ha despertado la curiosidad y quieres tener en tu colección un producto diferente, te aseguramos que vas a disfrutar de él al máximo.

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