Lun. Dic 16th, 2019

Análisis Renzo Racer, karts para animales

EnsenaSoft nos ofrece la posibilidad de disfrutar de las carreras de karts con Renzo Razer, compatible con HTC Vive, Oculus Rift y Windows Mixed Reality.

Hace unos meses tuvimos la posibilidad de probar Renzo Racer, un juego de karts que todavía estaba integrado en Steam Early Access y que ha ido mejorando hasta su lanzamiento oficial en el pasado mes de agosto.

Los principales puntos fuertes de la obra de EnsenaSoft son el apartado gráfico, la compatibilidad con realidad virtual y el amplio catálogo de personajes disponibles, aunque también encontramos numerosos motivos que podrían haceros replantearnos su compra. Dicho esto, vamos a pasar a desgranar todo lo que nos ofrece Renzo Racer.

El diseño de personajes destaca sobre el resto

Sin lugar a dudas, el aspecto más destacable de Renzo Razer en su calidad visual. Desde el primer instante podemos comprobar que los 16 pilotos disponibles cuentan con un minucioso trabajo de diseño, representaciones bastante curiosas de diferentes animales que presumen de todo tipo de detalles. Por desgracia, ese esplendor no se ve reflejado en sus vehículos, la mayoría de ellos demasiado simplones y con unas animaciones del todo mejorables.

En cuanto a los 20 escenarios disponibles, contamos con una selección en la que vamos a disfrutar de algunos con la gran carga de colorido típica de los juegos de karts junto con otros demasiado simplones y que apenas ofrecen algo que nos quite la vista de nuestro piloto.

Para cerrar la revisión al apartado técnico, decir que la selección de melodías y los efectos de sonido llegan al suficiente de puntillas, puesto que en ningún momento nos sumergen en la acción típica de este género, aunque no es precisamente el sonido lo que hunde la experiencia de juego.

La jugabilidad echa por tierra el gran trabajo visual

Los problemas de Renzo Racer a nivel jugable llegan desde que el semáforo se pone en verde, literalmente. La lentitud con la que arrancan los coches (y barcos) es un mal presagio de lo que se viene hasta cruzar la bandera a cuadros. La sensación de velocidad con las dos cámaras externas es nula, e incluso se incrementa al echar un vistazo al velocímetro. Casi siempre iremos a velocidades superiores a los 150 km/h, pero la impresión es de ir a poco más de 30 o 40, algo que solo se solventa lanzando el turbo o pasando por encima de las zonas de aceleración, momentos puntuales en los que sí conseguiremos una sensación de velocidad apta.

Por suerte, la cámara en primera persona sí está preparada para ofrecernos las sensaciones adecuadas para un juego de karts, e imaginamos que ese trabajo bien hecho tiene mucho que ver con la posibilidad de disfrutar de Renzo Racer con HTC Vive, Oculus Rift o Windows Mixed Reality, caso en el que veremos el frontal del coche y tendremos la opción de mirar a los lados y hacia atrás, algo que incomprensiblemente no podemos hacer sin gafas RV.

La parte positiva de esa falta de sensación de velocidad es la facilidad con la que vamos a controlar los vehículos. Todos y cada uno de los 16 personajes disponibles cuentan con sus propias características que afectan a la velocidad y el manejo, aunque lo cierto es que incluso los coches supuestamente más toscos se mueven con agilidad. El paso por curva es de lo más sencillo, ya que con solo soltar el acelerador podremos hacer un giro lo suficientemente cerrado como para coger una buena trazada. Eso sí, mucho ojo con tocar el freno, ya que el vehículo se quedará clavado y costará horrores volver a adquirir velocidad de competición.

El aspecto que sí ha mejorado ostensiblemente con el paso de las actualizaciones es la respuesta de los vehículos al colisionar contra paredes, trampas o rivales. El más mínimo choque provocaba una serie de giros inverosímiles que solían desembocar en quedarnos en dirección contraria, algo que se ha solucionado y que hace más llevaderas las carreras. En todo caso, empotrarnos contra una pared tiene como resultado en la mayoría de las ocasiones quedarnos a dos ruedas, por lo que va a ser habitual pulsar el botón de restablecer el coche/barco si no queremos perder un tiempo valioso.

Para acabar con la jugabilidad, no queda otro remedio que hablar de un nuevo punto negativo: la escasez e ineficacia de los power-ups. El que más ayuda ofrece al jugador es el turbo, un pequeño impulso durante unos segundos que nos puede ayudar a abrir brecha en caso de ir en cabeza o de acercarnos a los rivales que nos preceden. Los misiles también son de gran utilidad, pero solo son efectivos si estamos muy cerca de los adversarios y si están justo enfrente de nosotros, lo que en algunos casos desemboca en empotrarnos contra ellos, con lo que cualquier posibilidad de sacar ventaja queda anulada. Por último, las típicas bombas nos permiten dejar un recuerdo en la pista para los pilotos que tratan de superarnos, pero lo gracioso es que no se quedan fijadas en el lugar en el que las hemos soltado, de modo que en circuitos peraltados veremos un motón de bombas corriendo por uno de los laterales sin que haya riesgo de chocar con ellas.

Ah, y no queremos olvidarnos de las trampas integradas en los circuitos, las cuales se repiten una y otra vez y apenas supone un reto esquivarlas, por lo que en contadísimas ocasiones veremos nuestro progreso perjudicado por ellas.

Desbloquear personajes y circuitos, el único motivo para seguir jugando

La severidad de nuestras palabras hacia Renzo Racer no queda solo en la jugabilidad. Las propuestas en materia de modos de juego también resultan muy escasas, y es que solo encontramos un modo Torneo y carreras individuales. El modo Torneo está compuesto por cinco campeonatos divididos en cuatro carreras cada uno, y el único objetivo es hacer podio para desbloquear un personaje o circuito.

Una vez que lo completamos, todo se reduce a jugar carreras individuales para completar el catálogo de personajes y circuitos, así como aprovechar el modo multijugador local incluido con su lanzamiento oficial, un extra que le añade ese plus de competitividad que no llegan a ofrecer los modos para un jugador.

Conclusión

Renzo Razer se presenta como una de las últimas propuestas de juegos de karts para Steam, una obra que destaca en su apartado visual pero que no llega a enganchar debido a una jugabilidad poco trabajada. La facilidad para ganar carreras penaliza en exceso a un videojuego que ha ido apuntando maneras con cada actualización, pero que se ha quedado en un título destinado a los más pequeños de la casa o a aquellos que cuenten con gafas de realidad virtual.

Sin duda, Renzo Racer sube de nivel con el uso de HTC Vive, Oculus Rift o Windows Mixed Reality, pero en ningún caso podemos hablar de un juego indispensable o que ofrezca modos de juego como para estar enganchados a él de forma duradera.

En caso de animarse con una propuesta similar en el futuro, EnsenaSoft tiene una buena base en materia visual, pero tendrá que mejorar mucho la jugabilidad si quiere destacar en un género que cuenta con la sombra alargadísima de Mario Kart y Crash Team Racing.

Ficha técnica de Renzo Racer

  • Desarrollador: EnsenaSoft
  • Editor: Ensenasoft
  • Plataformas: PC
  • Fecha de lanzamiento: 27/08/2019
  • Género: Conducción
  • Modos: Un jugador, multijugador local
  • Idioma: Castellano
  • Web oficial

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