Lun. Dic 16th, 2019

Análisis Uncharted: El Tesoro de Drake. ¡La joya de Sony!

PlayStation 3 vio el nacimiento de una de las grandes sagas de los últimos años. Recuerda con nosotros todo lo que ofrece Uncharted: El Tesoro de Drake.

Análisis Uncharted El Tesoro de Drake

El hecho de que PlayStation 3 haya sido la consola de sobremesa menos vendida de Sony no ha evitado que viera nacer grandes sagas que siguen dando mucho de qué hablar hoy en día. Una de ellas es Uncharted, cuya primera entrega fue lanzada en el año 2007 y supuso toda una revolución en un género que no se encontraba en su mejor momento.

Para meternos en situación, Uncharted: El Tesoro de Drake nos mete en la piel de Nathan Drake, un cazatesoros que afirma ser descendiente del mítico explorador Sir Francis Drake. La aventura comienza con la recuperación del ataúd de Sir Francis en medio del océano, una sección que hace las veces de tutorial y en la que Nathan y Elena Fisher, periodista que espera poder grabar un gran documental, encuentran un diario en el que se muestran la ubicación de El Dorado.

Junto a su inseparable compañero Victor Sullivan, Nathan comenzará una aventura repleta de peligros, saltos imposibles, puzzles y, por supuesto, un volumen bastante elevado de enemigos al servicio de Gabriel Roman, Atoq Navarro y Eddie Raja, quienes cumplen con el papel de antagonistas.

El tiempo no pasa en balde

Como siempre hacemos en Análisis Atemporal, esta reseña se publica desde una perspectiva actual, disfrutando nuevamente del juego, lo que implica hablar de lo bien o mal que ha envejecido en todos sus apartados. En el caso de Uncharted: El Tesoro de Drake, es inevitable darse cuenta de que se trata de un videojuego desfasado en lo visual, algo habitual en la gran mayoría de videojuegos lanzados en PS3, todo sea dicho. Como bien recordaréis, el Cell puso en grandes aprietos a las desarrolladoras, y a pesar de su tremendo potencial, no fue hasta pocos años antes del lanzamiento de PS4 cuando por fin pudimos disfrutar de obras con gráficos realmente espectaculares.

Las bajadas repentinas de FPS son el mayor problema de Uncharted, algo que nos pone en aprietos más de una vez en secciones en las que el movimiento no es todo lo preciso que nos gustaría. Además, encontramos diferencias notables en las zonas cerradas, en las que la calidad gráfica es sobresaliente, y en los escenarios abiertos, donde podemos «deleitarnos» con la recordada pixelación made in PS3.

En todo caso, el estreno de la saga Naughty Dog cuenta con un buen número de detalles que vienen a explicar la tremenda acogida que tuvo en su día tanto por prensa como por jugadores. El diseño de los personajes principales es una gozada, así como sus gestos en planos cortos. Eso sí, el agua y la reacción de los personajes al empaparse es lo mejor a nivel visual, e incluso a día de hoy sigue siendo inevitable quedarnos embobados con su realismo. Las animaciones de Nathan y de los enemigos también son dignas de mención, con una gran variedad de movimientos que nos permiten realizar todo tipo de acciones, ya sea en secciones plataformeras como en las de combate.

Banda sonora y doblaje de primer nivel

Uno de los apartados que debe brillar con luz propia en una gran producción es el sonido, y en el caso de Uncharted: El Tesoro de Drake, encontramos una banda sonora de gran calidad y un doblaje al castellano que no se queda a la zaga.

En el caso de la banda sonora, Naughty Dog y Sony han contado con la inestimable ayuda de Greg Edmonson, quien trabajó en series de televisión como King of the Hill o Firefly. Sin duda, su elección es todo un acierto, ya que ha sabido implementar a cada situación la intensidad necesaria, desde los momentos más tensos en los que llueven balas hasta los más épicos en los que la vida de Nathan Drake pende de un hilo.

La elección para las voces también ha sido un acierto rotundo. El estudio Pink Noise, al que entrevistamos hace un par de años, demuestra ser uno de los más completos del panorama nacional, si no el que más, y sabe dotar de personalidad propia a cada personaje, con especial atención a Nathan Drake y sus continuos toques irónicos y chistosos.

¡Nathan! ¡Obedece a nuestras órdenes!

Para el final del análisis hemos querido dejar el apartado que más problemas ofrece y que más dolores de cabeza nos va a dar hasta completar la aventura: el control de Nathan Drake. El abanico de movimientos y acciones del personaje está bien trabajado a rasgos generales, pero nos deja vendidos en momentos de máxima tensión. El sistema de apuntado no aprovecha en absoluto la suavidad de movimientos de los sticks, lo que desemboca en movimientos toscos para acertar con el objetivo mientras estamos siendo cosidos a tiros. La tecnología Sixaxis también entra en escena para controlar el punto en el que lanzaremos la granada, un buen detalle por parte de Naughty Dog pero que nos penaliza en exceso en caso de buscar una acción rápida, sobre todo en las dificultades más elevadas, en las que nuestra resistencia al fuego enemigo es mínima

En todo caso, los mayores problemas llegan en las secciones plataformeras. El sistema de colisiones es bastante fallón, de modo que en ocasiones vamos a ver cómo un salto errado se resuelve con un agarre inverosímil de Nathan o cómo un movimiento perfecto desemboca en una muerte absurda. La presencia de puntos de control evita que tengamos que repetir secciones muy largas hasta llegar al punto en el que hemos caído, aunque sí es bastante puñetero tener que repetir alguna zona repleta de enemigos en la que hemos sido abatidos por un movimiento extraño de Nathan, algo que, por desgracia, es más habitual de lo que cabría esperar.

Añadidos suficientes para aumentar su duración

La rejugabilidad es uno de los aspectos que más tenemos en cuenta de cara a analizar videojuegos, y en el caso de Uncharted: El Tesoro de Drake encontramos varios motivos como para seguir jugándolo una vez finalizado. La más evidente es el desbloqueo de dificultades más altas que nos meterán en verdaderos problemas, ya que el nivel estándar se hace demasiado sencillo, sin olvidar la presencia de un buen número de coleccionables y retos que, al conseguirlos, nos darán opción de desbloquear skins para protagonistas y enemigos, además de ventajas tales como seleccionar un arma determinada, activar la munición infinita o acabar con los adversarios de un solo disparo.

De este modo, completar el juego al menos un par de veces es casi una obligación para descubrir todos sus secretos, y en caso de que buscar el Platino de Uncharted: El Tesoro de Drake, hay que tener en cuenta que es de los más sencillos que vamos a encontrar, un motivo más para patearlo de cabo a rabo.

Conclusión

Naughty Dog aprovechó la pájara que vivía la saga Tomb Raider a finales de la década pasada para ofrecernos Uncharted: El Tesoro de Drake, una aventura que contaba con todo aquello que echábamos de menos en los juegos de Lara Croft. La búsqueda de El Dorado nos va a permitir disfrutar de una historia épica y divertida a partes iguales, con personajes repletos de carisma y un balance muy conseguido entre plataformas y acción.

Si eres de los que disfrutó de este juego en su día, seguro que después de leer este análisis tendrás ganas de pegarle una nueva pasada, y en caso de que todavía no te hayas estrenado en la saga seguro que disfrutarás como un enano, siempre y cuando no te desesperes en exceso con los fallos en el sistema de colisiones y de apuntado, únicos puntos negativos de esta obra maestra.

Ficha técnica de Uncharted: El Tesoro de Drake

  • Desarrollador: Naughty Dog
  • Distribuidor: Sony Computer Entertainment
  • Plataformas: PlayStation 3
  • Fecha de lanzamiento: 07/12/2007
  • Género: Aventura
  • Modos: Un jugador
  • Idioma: Castellano
  • Web oficial

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